Dermatitis atópica. ¿Y ahora qué?
Antes de nada, voy a ir directamente al turrón, desmontando un mito ampliamente extendido.
La dermatitis atópica no se previene con hidratación.
Eso, como ya he dicho, es un mito que habréis oído de casi todos los pediatras y muchos dermatólogos. Y aunque puede haber casos muy graves y raros, normalmente en adultos, de dermatitis atópicas que requieran hidratación de forma continua, este no es el caso mas habitual (y menos en bebes o niños pequeños).
No os voy a explicar qué es la dermatitis atópica porque hay muchas páginas en Internet para que os informéis sobre el tema de forma teórica. Yo os lo voy a explicar como se lo cuento a las personas que vienen a la farmacia.
Para empezar, la dermatitis atópica no es una enfermedad como tal. Es una MANIFESTACIÓN de una persona atópica.
¿Qué es una persona atópica?
Una persona atópica es una persona sensible, como la mayoría hoy en día, pero ellos son sensibles a diferentes estímulos o sustancias (como una persona alérgica). Estos estímulos pueden ser varios al mismo tiempo y diferentes para cada persona, por lo que la mayoría de las veces es casi imposible determinar a qué es sensible esa persona. Estos estímulos negativos para ellos, les producen una excesiva sensibilidad cutánea, lo que produce la famosísima dermatitis atópica.
Como te digo, la dermatitis no es más que la manifestación final de esa sensibilidad producida por esa atopia.
¿Entonces, qué me doy para tratar esta dermatitis atópica?
La hidratación puede ser necesaria en algunos casos en los que la propia dermatitis daña mucho la piel y es necesario restaurar el manto hidrolipídico, pero conjuntamente con otro producto que ayude a combatir el origen del problema, que es esa excesiva sensibilidad de la piel y del organismo.
Y para eso hay que centrarse en dar más PRODUCTOS CALMANTES y no tanto hidratantes.
De modo que, si tienes que elegir qué producto dar para calmar un brote de dermatitis atópica, la primera opción siempre sería un producto calmante, no uno hidratante o reparador. Hay que ir al origen del problema, y el problema es una piel muy sensible, excesivamente sensible.
Por ello, la hidratación como forma de prevenir la atopia no tiene mucho sentido. Cuando la piel de una persona atópica está bien, está sana, la falta de hidratación, en muy raras ocasiones va a ser un desencadenante de otro brote de atopia.
Puede que ese desencadenante sea el estrés, algún componente ambiental, puede que sea la alimentación, etc. Pero en muy raras ocasiones va a ser la falta de hidratación. Y menos en niños o en bebés.
Entonces, ¿es necesario que yo unte de crema a mi hijo hasta dejarlo como una cría de foca, resbaladizo y pringoso todos los días? No. No es necesario.
Lo que si es necesario es que vigile la piel de mi hijo y que tenga algún producto suave para calmar la piel cuando empiece a notar esos signos de irritación. Eso sí es necesario.
Los casos más comunes de dermatitis atópica
El caso más habitual en la farmacia es el de una madre que trae a su bebé o a su niño con los primeros síntomas de una dermatitis leve en el rostro o en el cuerpo. Después de pasar por el médico e hidratar un montón, viene diciendo que no mejora o incluso ha empeorado y que no quiere tener que darle corticoides.
Si es en el rostro, lo más común es que empiece en la zona de las mejillas produciendo rojez, calor y puede que incluso cierta inflamación, pero muy leve.
En este caso muchas veces se sobre hidrata la piel con cremas muy grasas (pensando que la falta de hidratación es el origen del problema) y además se limpia menos a menudo la zona por miedo a erosionar mas la piel. Esto hace que la piel reciba un montón de sustancias que contienen las cremas, que no necesita para nada y que tiene que procesar estando mas sensible de lo normal.
¿Qué suele pasar?, que lo que empezó como una leve rojez en las mejillas, cada vez esta mas roja e inflamada incluso pudiendo llegar a sobre infectarse con la propia flora de la piel, dando lugar al temido IMPETIGO.
¿Qué habría que dar desde el inicio?
Hidratante fresco modificado
Otro caso muy común en la farmacia es la dermatitis atópica en pliegues de piernas y brazos y en la zona del cuello, tanto en bebés como en niños.
En estos casos, se debe dar un producto que calme mucho la piel. Sobre todo el hay que calmar el picor, porque son dermatitis que suelen picar bastante, y también tratar la inflamación de la zona. Ya que sino el rascado continuo por parte de los niños daña aun más una piel muy delicada y se puede llegar a sobre infectar.
Además, es importante complementarlo con una crema hidratante para reponer el manto lipídico y ayudar a la piel a recuperar su función de barrera.
Calamina hidratante
Atópica
Todo esto debe ir acompañado de una limpieza adecuada con un gel sin jabón, que no altere el equilibrio de la piel y ayude a mantenerla en las mejores condiciones posibles.




